Avedis Donabedian definió la calidad como el nivel de utilización de los medios más adecuados para conseguir las mayores mejoras en la salud. Para evaluarla, señaló que es importante revisar tres aspectos: los recursos con los que cuenta el servicio (estructura), la forma en que se brinda la atención (proceso) y los resultados que se obtienen en la salud de las personas (resultados).
Por su parte la OMS define la Calidad de la Atención Médica como el “grado en que los servicios de salud para individuos y poblaciones aumentan la probabilidad de obtener los resultados de salud deseados”. Se fundamenta en el conocimiento profesional basado en la evidencia y es fundamental para lograr la cobertura sanitaria universal. Y establece los criterios que debe cumplir esta atención para considerarse de Calidad:
• Eficaz: proporcionar servicios de atención sanitaria basados en evidencia a quienes los necesitan;
• Seguro: evitar daños a las personas a quienes está destinada la atención; y
• Centrado en las personas: brindar atención que responda a las preferencias, necesidades y valores individuales.
• Oportuno: reduce los tiempos de espera y, a veces, los retrasos perjudiciales;
• Equitativo: brindar atención cuya calidad no varíe en función del género, la etnia, la ubicación geográfica y el nivel socioeconómico;
• Integrado: brindar atención que permita disponer de toda la gama de servicios de salud a lo largo de la vida;
• Eficiente: maximizar el beneficio de los recursos disponibles y evitar el desperdicio.